Instalar su propio sistema de energía solar puede ser un proceso intimidatorio, sobre todo para su bolsillo. Pero los sistemas de energía solar domésticos pueden ahorrarle mucho dinero a largo plazo. Además, existen varios descuentos y desgravaciones fiscales que animan a los propietarios a dar el paso y empezar a producir energía renovable.
Existen ventajas a nivel federal, estatal y local que pueden devolverle dinero por instalar un sistema que cumpla los requisitos.
El crédito fiscal a la inversión (ITC), también conocido como crédito fiscal solar federal, permite deducir de los impuestos federales el 26% del coste de instalación de un sistema de energía solar. El ITC se aplica tanto a sistemas residenciales como comerciales, y su valor no tiene límite. Creemos que la energía solar tiene un enorme potencial sin explotar para reducir la desigualdad y proteger la salud planetaria frente al cambio climático global.